Dragones y Prejuicios Cap 3 parte2

Cap 3 La Cueva (parte 2)

Al momento de llegar a la salida principal de la ciudad la cual estaba custodiada por guardias, K’yorl ve que uno de los 3 está montado en una gigantesca araña, algo normal para los Drow, pero monstruoso para los ojos de un elfo de ciudad como Kattyllhu quien queda aterrada, K’yorl entonces recuerda que una de las razones por las que los esclavos no escapan de la ciudad es precisamente esa araña (y las demás que hay por la ciudad y las cuevas), pues estas perciben el aroma de un ingrediente especial que usan en la “comida” de los esclavos.

Mientras intenta calmar a Kattyllhu para no llamar la atención de los guardias antes de tiempo, K’yorl idea un nuevo plan que usa uno de sus hechizos favoritos. Rápidamente le susurra telepáticamente a Kattyllhu el plan y procede a transformarse en la horripilante cosa que es su maestro Nahdiir.

Al acercarse a los guardias, estos hacen una reverencia, pues la figura del Devoramentes es bien conocida en la milicia, el maestro alguna vez le contó a K’yorl que durante un evento conocido como “Las Guerras Infernales” en las que participo junto a sus padres, esta triada lograron ganar una de las batallas decisivas y gracias a eso consiguieron la fama que tenían actualmente. Este fue un recuerdo que le llego justo a tiempo al Drow y lo aprovecho muy bien.

  • Guardias! – susurro por mente a los guardias (solo para disimular que su hechizo no cambia la voz) – pero en vez de reverenciándome, deberían estar buscando al sucio ladrón que intenta robar a mi esclavo, antes que lo haga yo.
  • Lo siento señor – replico un guardia – no podemos abandonar la puerta, además no se preocupe si intentan escapar por aquí los capturaremos.
  • ¿Escapar?, ese desgraciado lo que quiere es venderlo. Es un mago que llego en la última caravana, no quiere escapar, ¡lo quiere vender! Ese mago vale más de 500 monedas de oro. Solo quiero que sepan que si ellos pasan por aquí y ustedes los capturan, serán recompensados… pero ese desgraciado lo vende, los culpare a ustedes por no seguir mis indicaciones caballeros. – amenazo K’yorl mientras daba la vuelta lentamente para regresar con Kattyllhu que se encontraba unos metros atrás.

Al parecer el maestro Nahdiir de verdad causaba mucho miedo, pues después de una muy breve charla entre los guardias el que parecía estar a cargo hablo.

  • Nuevamente me disculpo Mi Lord, en seguida mandaremos al Asashi (termino con el que se referían a los guardias que montaban a las arañas) para que rastree al ladrón.

K’yorl para no abusar de su suerte, decidió no insistir en que fueran los otros dos y aprovechar que de menos ya no tendría que enfrentarse a la araña si las cosas se complicaban y dejo por la paz la conversación, dejando pasar un momento para idear un plan.

  • Kattyllhu – susurro – por favor intente seguirme y cuando lance mi ataque corra lo más rápido que pueda hacia la cueva.

A continuación se empezó a escuchar un susurro un poco gutural, similar al que hacen algunos monjes antes de entrar en combate o los clérigos al invocar el favor de sus dioses y entonces el grito de ¡PRAEKTA ENERMYZ!, se escuchó y de las manos del Drow salieron los orbes (esta vez más grandes que los que había utilizado para atacar a los esqueletos) e impactaron uno en cada guardia y estos salieron volando. Momento que la pareja aprovecho para salir corriendo hacia la cueva.

Después de correr por casi una hora, ambos cayeron victimas del agotamiento, pues Katty no había comido del todo bien en días y K’yorl no estaba acostumbrado al ejercicio físico. Así que pensando que habrían perdido a los guardias bajaron el ritmo. Mientras continuaban caminando (sin rumbo fijo) Katty noto la mirada del Drow ya en su forma normal desde hace un rato, que parecía mirar para todos lados fascinado, como si fuera la primera vez que veía esa parte de las enormes cuevas, llena de estalagmitas y estalactitas fluorescentes y más diversidad de hongos y algunas “plantas”, entonces pensó que el Drow no tenía idea de que estaban haciendo pero al menos ya no sería asesinada por el Devoramentes.

Al cabo de 2 días vagando por las cuevas en un silencio casi perpetuo, la Elfa le pregunto a k’yorl.

– ¿De verdad sabes hacia dónde vamos?, no parece que tengas mucha idea.

– ¿Pero qué clase de patrañas dices mujer? – evadió K’yorl.

– Solo digo que llevamos 2 días caminando sin rumbo y no salimos, yo recuerdo que tardamos tan solo unas horas, tal vez medio día, en cruzar la cueva cuando me capturaron.

– Pues… es que… esta es una salida secreta… creo…y si no al menos no eres comida, así que como sea debería estar un poco agradecida Srita. Kattyllhu.

 

Tras esta breve charla no volvió a haber intercambio de palabras entre ellos, tal vez para evitar algún roce más grande, finalmente los dos eran conscientes que a estas alturas eran los únicos aliados que tenían, lo quisieran o no.

Y en un silencio cada vez más incómodo y estresante pasaron 5 días más hasta que por fin después de varios tropezones, caminatas en círculos y hambre, pues las reservas de comida de la mochila de K’yorl no eran muchas y hace 1 día que se había agotado, vislumbraron un tenue punto claro a lo lejos, algo que K’yorl no tenía idea de que era, pero Katty reconoció de inmediato: luz de sol. La salida por fin estaba al alcance de sus manos…

 

 

Despedida

Soy el Dr. Morfeo con MasterJerga y el nuevo integrante, el Sr. Paredes, esperamos sus comentarios, hasta pronto.

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